La etapa de Folgueroles a Casserres, es un clásico en la comarca, y despunta por su calidad cultural. Descubrimos el territorio Verdaguerià en combinación con una increíble riqueza arquitectónica de masías y ermitas románicas, hasta culminar en el propio monasterio de Sant Pere de Casserres, joya del románico catalán. Por el camino, no se puede desatender la visita a Savassona donde encontraremos, aparte de escaladores jóvenes y valientes, tumbas antropomorfas, petroglifos ibéricos y unas vistas de los Pirineos, de la plana de Vic y del Collsacabra, casi de postal.
Sant Esteve de Tavèrnoles.
Monestir de Sant Pere de Casserres. 