La etapa que une Tavertet con el pueblecito del Esquirol, es de una belleza extraordinaria. La ruta transcurre a lo largo de los riscales del Collsacabra ofreciendo unas vistas espectaculares del Massís del Montseny y sobre todo de las Guilleries. En días de bonanza, o después de una ventolera, podréis observar el mar desde el mirador del Pla Boixer. La zona es frecuentada por los rapaces y también es posible que encontréis vacas paciendo en los prados. Una vez dejamos el riscal enfilamos hayedos arriba hasta el pueblecito de Cantonigròs, conocido por sus productos locales y el Festival Internacional de Música que tiene lugar cada año la tercera semana de julio. La bajada hasta Esquirol transcurre siguiendo el curso de la Gorga, sinuosa y aérea en algunos tramos, donde podremos visitar el fabuloso salto de agua de La Foradada.
Cingles de Collsacabra
Vistes de l’Esquirol 