Esta etapa es una etapa montañesa, de mucho desnivel tanto de subida como de bajada. La subida al Santuari de Bellmunt es todo un clásico, tanto por la belleza del paisaje, como por su sendero, un poco trepador. Las vistas que ofrece su altura son absolutamente privilegiadas, Montserrat, Turó de l’home, Puigmal, la plana de Vic bajo un mar de niebla en invierno...
La bajada hacia el Bisaura, territorio muy especial, es por un cáncamo estupendo con un bello salto de agua al final. ¿Qué más podemos esperar?
