La ruta que une Tavertet y Rupit, es un clásico de los clásicos, una etapa perfecta con todos los ingredientes para seducir a caminantes y a excursionistas. Las increíbles vistas que ofrece el riscal no tienen comparación, las masías que descubrimos al paso son únicas y de gran antigüedad, la vegetación variada y ufana, de robles milenarios y hayedos exquisitos. Finalmente Rupit, un auténtico pesebre 365 días al año, un representante perfecto de la arquitectura de pueblo de montaña catalán con una gastronomía conocida y unos productos locales del suelo rico y auténtico.
